Biorresonancia magnética: una moda pseudocientífica para vender máquinas carísimas que no miden nada

Biorresonancia magnética: una moda pseudocientífica para vender máquinas carísimas que no miden nada

Dos mangos unidos a una extraña maquina con una pantalla llena de luces y diagramas es todo lo que les hace falta a las máquinas de biorresonancia magnética. Estos artefactos prometen diagnosticar y curar todo tipo de enfermedades mediante el “biomagnetismo” del cuerpo. Tras estos conceptos se esconde una pseudociencia cargada de terminos muy tecnicos y varias promesas. ¿Pero qué tiene de real?

El biomagnetismo y sus promesas

Conocida como terapia magnética, magnetoterapia o biomagnetismo, esta pseudoterapia implica el uso de “campos magnéticos estáticos”. Sus practicantes afirman que someter a ciertas partes del cuerpo a estos campos producidos por imanes permanentes tiene efectos beneficiosos para la salud.

Isaac Goiz pensó que todas las enfermedades procedían de desequilibrios del pH en los órganos del cuerpo y que con estos imanes era apto de restaurar el equilibrio

Su autor es un doctor mexicano llamado Isaac Goiz, que pensó que todas las enfermedades procedían de desequilibrios del pH en los órganos del cuerpo y que con estos imanes era apto de restaurar el equilibrio. Para ello, Goiz ponía una lista de imanes sobre el cuerpo de las personas, en partes concretas, para restaurar “el equilibrio magnético”.

En las modalidades mas modernas, que emplean las máquinas de biorresonancia, estas cambian el campo magnético del cuerpo con solo sujetar dos electrodos en las manos. Al coger los mangos, la maquinita inicia a exponer números y colores sobre el diagrama de un cuerpo humano, mapas de calor y un sinnúmero de valores. Las premisas en las que se basan, sin embargo, no tienen motivo alguno a nivel ni biológico, ni químico, ni físico, y no hay ni una sola evidencia científica de ello.

Biomagnetic

“Los campos magnéticos no pueden convertir el pH de los entidades vivos, y la prueba mas claro están en las máquinas de resonancia magnética nuclear, con campos magnéticos millones de veces mas robustas que un imán, que no afectan en lo mas mínimo al organismo”, nos expone José Manuel Gómez Soriano, profesor de la Universidad de Alicante y socio de la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP).

¿Pero funcionan? “La respuesta corta es que no; la larga es: claramente no”

“Más recientemente, este concepto se ha modernizado en lo que se llama biorresonancia magnética en el que se practican todo tipo de rituales usando máquinas extremadamente caras”, continúa José Manuel. Estas máquinas aseguran poder curar multiples enfermedades mediante campos magnéticos. ¿Pero funcionan? “La respuesta corta es que no; la larga es: claramente no. De hecho, los pocos experimentos que se han realizado hasta la fecha han revelado que no se distingue en absoluto del placebo“.

En realidad estamos rodeados de campos magnéticos. Desde los que produce el sol y el campo magnético de la Tierra hasta los que generan las tormentas, o cualquier artefacto electrónico o eléctrico. “Es por eso, y por el auge de la tecnología, en especial la tecnología inalámbrica, que se han hecho multitud de analisis de como afectan los campos magnéticos en el cuerpo humano, y no se ha conseguido hallar ningun resultado ni bueno ni malo ni a corto ni a largo plazo, ni siquiera con los campos magnéticos mas intensos”, expone José Manuel. Sin embargo, eso no impide que esta pseudoterapia tenga sus adeptos.

¿Qué hay atras de una maquina de biorresonancia magnética cuántica?

¿Qué esconden estas máquinas capaces de descubrir tantas patologías (e inclusive curarlas) con un simple campo magnético? Aunque el layout difiere segun quién lo venda (y los hay muy aparatosos, como el mostrábamos en portada), el esquema básico es siempre el mismo.

La maquina de biorresonancia magnética cuántica tiene unos electrodos con lsos que hay que acceder en contacto. Este puede tener multiples formas, pese a que en las mas comerciales consisten en un mango o casquillo metálico que se agarra con una mano. También hay pulseras o electrodos. En los casos mas “sofisticados” el medidor es una luz con la que se enfoca a la piel. En cualquier caso, se conecta a la propia máquina, que consiste en una caja libre o inserta en un maletín.

Resonancia biomagnética

A su vez, la maquina se conecta mediante USB® a un PC, al que se le instala un software especial. En otros casos no se conecta directamente sino que los documentos se pasan al computador mediante un USB. Independientemente del sistema, el funcionamiento es siempre muy parecido: al crear contacto entre los electrodos, la maquina inicia a exponer luces y mediciones.

En el computador aparecen, entonces, cifras, colores e fotografias de los órganos o del cuerpo humano. Esto además depende mucho del artefacto que hayamos comprado. En otros casos solo llegan recomendaciones. ¿Y como analiza todos estos parámetros? ¿Qué hay dentro de la caja para crear tantas y tan buenas mediciones?

En realidad, si abrimos el caro material nos encontraremos con una simple placa con un conector de 5 o cuatro pines, un conector USB y algunos diodos de colores. Se cree que estas máquinas detectan y generan campos magnéticos con los que crean sus analisis y curan los problemas que diagnostican. Sin embargo, en ellas no se localiza ningun generador de campo magnético (aparte del propio cableado, claro): no hay bobinas, no hay imanes…

Lo que parecen crear es descubrir esta conexión de los electrodos para indicarle al software que tiene que producir un informe. Este te pide parámetros sobre la persona (edad, sexo, etc). Es el software el que hace la magia, haciendo mediciones aleatorias e imágenes ya prediseñadas para dar la sensación de que hay algo funcionando atras del aparato. Para ello, es necesario contar algo que parezca real.

El idioma técnico al servicio de la charlatanería

Una de las cuestiones mas fundamentales de esta pseudoterapia es que juega con una terminología rimbombante y compleja. Este idioma maneja terminos científicos reales sin embargo mal empleados. Su uso es deliberadamente vago o muy pedante para que parezca que tiene sentido, sin embargo sin tenerlo.

“[El biomagnetismo y la biorresonancia] usan una terminología inspirada en las teorías clásicas de la radiación electromagnética de James Clerk Maxwell, sin embargo mezclado con terminología oriental sobre las supuestas energías del cuerpo”, nos expone José Manuel. “Pero no hay pseudoterapia que se precie que no utilice las incomprendidas propiedades de la mecánica cuántica (y el desconocimiento que tiene la demografía sobre ella) para justificar la poca lógica de su terapia, y el biomagnetismo o la biorresonancia no son la excepción”.

Biorresonancia

Efectivamente, en esta terapia es común el el uso de terminos como ondas, vibraciones o frecuencias cuánticas. También podemos leer cosas como heurística, pH, par biomagnético, activado, polos, diodos, resonantes, permanente de Fourier, memoria celular… sin embargo sacados de su sentido estricto y empleados en contextos sugerentes sin embargo nada precisos o fácilmente inadecuados. Esta técnica es bastante utilizada por las pseudociencias para adornarse con cierto pedigrí y disimular una falsa rigurosidad.

Además de lo anterior, esta pseudociencia además se utiliza de la falta de analisis científicos al respecto para campar a sus anchas.

Además de lo anterior, esta pseudociencia además se utiliza de la falta de analisis científicos al respecto para campar a sus anchas. Las únicas investigaciones potenciales son aquellas que demuestran que su app no tiene resultado real mas allá del placebo. Sin embargo, no existen analisis para indicar que el magnetismo cambia el pH en la célula, por ejemplo, porque es un concepto sin sentido.

Esta falta de analisis la usan sus defensores para esgrimir un razonamiento falaz: “Que demuestren que el biomagnetismo es una pseudociencia”. Aunque en realidad es al revés, una terapia debe indicar ser eficaz, y no al contrario. Esta falacia de argumento ad ignorantiam es una de las mas esgrimidas entre las pseudoterapias.

100 y una maneras de vender un timo

Por desgracia, el biomagnetismo y las máquinas de biorresonancia magnética parecen negocios suficiente rentables. Existen diversos ejemplos de explotación asociados a esta pseudoterapia. Desde los másteres propios universitarios y cursos, pueden llegar a costar decenas de euros, hasta la venta de la propia máquina de resonancia biomagnética.

Estas máquinas cuestan entre 1.200 y 400 euros, y consisten en un maletín con un artefacto y unos mangos, normalmente. Al agarrar los mangos, la máquina, o un software asociado a la misma, da valores sobre diversos parámetros como: “Cardiovascular, cerebrovascular, gastrointestinal, hepática, biliar, pancreática, renal, pulmonar, cerebral, ósea, mineral óseo, hueso reumatoide hasta glucosa en sangre, condición física básica, toxina humana, oligoelementos, vitaminas, inmunología, prostática, genital masculina y femenina, piel, endocrina, aminoácidos, ojos, metales pesados, alergias, obesidad, colágeno, intestino grueso, tiroides, meridianos de acupuntura, pulso cerebro corazón, lípidos, ginecología, tiempo menstrual, esperma y componentes humanos, entre varios otros” [Sic].

Biomagnetismo2

Ni qué mencionar tiene que no existe ningun motivo lógico, ni evidencia científica, que avale la oportunidad de medir tantos parámetros (muchos de los cuales son ambiguos o directamente falsos) sujetando unos diodos. Además de diagnosticar, esta maquina es apto de “curar”, “cambiando la resonancia biomagnética del cuerpo”.

Este es otro prototipo de explotación: “diagnosticar” o “tratar” a las individuos con esta máquina. Este tipo de tratamientos los elaboran particulares o “clínicas” de “medicina alternativa”. El costo de las terapias varía muchísimo dependiendo de quién la ofrezca. La terapia además se propuesta en el ámbito veterinario, de la misma forma que se hace para seres humanos. En definitiva, esta terapia es susceptible de ser utilizada en casi cualquier tipo de ámbito y de mil y una formas. Cómo sacarle partido es solo una cuestión de originalidad.

¿Quién sale ganando con estas terapias?

José Manuel no desconfianza ni un momento en la contestación: “Hay individuos y industrias que se aprovechan de la desesperación de los enfermos y del conocimiento que comúnmente tenemos todos sobre estos temas de física y biología para crear su agosto practicando dificiles rituales con imanes a un valor nada despreciable por sesion o vendiendo artefactos que pueden llegar a costar mas de 1000€”.

Muchas de las individuos que ofertan estos beneficios son auténticos creyentes, alienados por ideas que parecen de fácil comprensión sin embargo que no tienen una base real. “Hoy en día, las pseudociencias son un negocio que mueve decenas de millones de euros en los que, prácticamente, todo es beneficio, porque no solicita de ninguna exploración o experimentación previa ni se les exige ningun dominio por parte de las autoridades“.

biorresonancia

Esto nos plantea la próximo cuestión. ¿Es legítimo vender una maquina que no funciona? Para contestar, José Manuel ha consultado con algunos de los juristas que trabajan con la APETP: “La leyes sobre propaganda engañosa y sobre productos con pretendida acción terapéutica cuentan claramente que la promoción y venta de estos productos no es legal y mas si en su propaganda exponen supuestos casos de pacientes”, comenta.

“En concerto”, continúa, “el Artículo cuatro del RD 1907/1996 de dos de agosto sobre propaganda y promoción comercial de productos, tareas o beneficios con pretendida intención sanitaria, así como la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del tolerante y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica y la Ley 34/88 de once de noviembre General de Publicidad entre otras, lo prohíben explícitamente. El dilema es que en España hay varias leyes muy buenas sin embargo pocos entidades responsables de hacerlas cumplir“, asegura tajante.

Cara a cara contra el biomagnetismo

Imaginemos que nos vemos afectados por un caso de este tipo ¿qué logramos crear ante la sospecha de estafa? “Desde la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas estamos preparando guías para explicar qué crear en cada caso, porque para una persona que desconozca las leyes es muy complicado saberlo“.

Según José Manuel, cada circuntancia depende de algunos factores tales como el tipo de venta, su fuente, si se produce en un centro sanitario, o un centro que se presenta como sanitario sin embargo realmente no esta inscrito como tal…

“En cada situación, las acciones son diferentes. Pero lo mas fácil es que una persona afectada acuda a la oficina municipal de información al usuario mas cercana y ponga una reclamación. También logramos ir a las asociaciones de defensa del usuario como OCU y FACUA”

“En cada situación, las acciones son diferentes. Pero lo mas fácil es que una persona afectada acuda a la oficina municipal de información al usuario mas cercana y ponga una reclamación. También logramos ir a las asociaciones de defensa del usuario como OCU y FACUA o poner la correspondiente acusa ante la guardia o ante el juzgado mas próximo”, señala.

“En todos estos casos es aconsejable tener la factura y la propaganda que ofertan o los recibos de los pagos por los beneficios prestados”, continúa. “Cuanta mas pruebas mejor. Si es un doctor colegiado puede denunciarlo al colegio correspondiente y a la Organización Médica Colegial, pese a que hay algunos colegios de varias comunidades autónomas que no solo no denuncian estas practicas sino que las defienden y promocionan“.

Aun así, la respuesta ante las pseudociencias es cada vez mas contundente, como veíamos recientemente. Los profesionales de la salud están cada dia mas concienciados y listos contra la pseudociencia que parasita el metodo con diferentes estrategias. Poco a poco, los ciudadanos además estamos mas educados contra este tipo de estafas. Aunque aún queda mucho por hacer.

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La novedad Biorresonancia magnética: una moda pseudocientífica para vender máquinas carísimas que no miden nada fue publicada originalmente en Xataka por Santiago Campillo .


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Agradecemos a la fuente original por la información que nos ayudo a crear este articulo.

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