Por favor, no le quites los conservantes a mi comida

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Por favor, no le quites los conservantes a mi comida

La moda de los anticonservantes se extiende lenta sin embargo imparable. La busqueda de una alimentación mas sana parece estar propiciando un sinnúmero de medidas que exploran lo preferible para la salud, sin embargo que no siempre están avaladas por la evidencia. Un ejemplo muy claro es el combate indiscriminado que se hace contra los “conservantes”.

Esta frase hace referencia a un clan heterogéneo y muy numeroso de aditivos y tratamientos cuya intención es la de alargar el tiempo de vida en condiciones salubres de los alimentos. Y sin embargo, el marketing del temor los esta usando en nuestra contra.

La moda esta aqui para quedarse

La empresa alimentaria maneja desde hace tiempo frases como “natural” o “ecológico” para fomentar una lista de productos que tratan de reconocer como “mejores” en calidad o precio saludable. Esto lo hemos visto en patatas fritas, cerveza, cualquier producto “bio”, la leche

Alcampo, Carrefour o El Corte Inglés son 3 de las enormes superficies que últimamente se han sumado a la campaña anticonservantes, llevándolas inclusive a las redes sociales. Este parece un nuevo campo de lucha social en el cual las marcas pueden aprovechar el tirón de un tema polémico.

Pero la moda no es nueva. Aunque es practicamente inútil rastrearla hasta su comienzo, la idea de que lo natural y sin aditivos o conservantes es preferible parece remontarse décadas atrás. Las marcas emplean terminos como “tradicional”, “natural”, “sin ingredientes artificiales” o mas recientemente, “sin aditivos”, “sin añadidos”, “sin químicos” o “bio” a sus etiquetas para atraer la interés del consumidor.

Qué son los conservantes y para qué sirven

Se denominan aditivos a una lista de sustancias que se agregan a los alimentos para apoyar a su conservación, a que sean mas sabrosos o que parezcan mas apetitosos. Desde luego, no todos los aditivos son adecuados para nuestra salud. Pero todos los aditivos añadidos a nuestros alimentos han pasado estrictos controles y son seguros para su consumo.

Entre los aditivos se localizan los conservantes, cuya mala popularidad esta muy extendida entre los consumidores. En 1985, el rumor de los conservantes “cancerígenos” alcanzó en España un cenit en el cual se distribuían fotocopias con listas de sustancias a evitar, se hablaba por radio, en televisión… Y menos mal que no existía WhatsApp.

Mermelada

Desde entonces llevamos arrastrando esta etiqueta, y hay quien identifica conservantes de forma automatica con algo negativo en el alimento. Sin embargo, la historia de los conservantes es muy larga, y tiene milenios. La unica función de los conservantes es crear que el alimento dure mas tiempo.

Entre sus responsabilidades están las de sostener a los microorganismos fuera de combate un tiempo determinado. Entre los conservantes tenemos cosas como el ácido sórbico, el ácido acético, el propionato de calcio, el azúcar, la sal, el alcohol… Todos los conservantes utilizados a dia de hoy están aprobados y regulados, por lo que su consumo no implica un peligro para la salud dentro de una alimentación equilibrada.

El truco de los Es y otros nombres para espantar

Sin embargo, la empresa alimentaria hace tiempo que maneja la semántica para potenciar unos u otros productos. Así, por ejemplo, no resulta equivalente de fascinante la frase ácido acético que vinagre. Mientras que la 1ª puede parecer un elemento químico artificial y extraño en nuestra comida, la segunda puede utilizarse para vendernos la idea de algo natural y tradicional.

Aún mas atrayente es la animadversión que hemos construido ante el concepto de los “E”. Los números E europeos se usan para dar una nomenclatura unificada a los aditivos. Para que un aditivo se pueda utilizar dentro de la UE debe haberse sometido a los controles sanitarios necesarios y haber recibido ese numero E que lo identifica como seguro.

Aditivos2

Como decíamos, en 1985 el alarmismo contra los aditivos obtuvó que los productos alimentarios adquiriesen una resolución de saludables o no atendiendo a los números E que exponían. Sin embargo, esto es una falacia ya que, como hemos explicado, esta nomenclatura no hace referencia solamente a los aditivos industriales de principio artificial, sino a todo tipo de sustancias. Por ejemplo, el ácido cítrico, presente en el zumo de limón o naranja (entre otras frutas), es el E330; mientras que la curcumina, que le proporciona el color a la cúrcuma, es el E100; y los ácidos grasos se catalogan como E570.

Esta clasificación engloba a los colorantes en la 1ª centena, a los antioxidantes en la tercera, a los edulcorantes entre la cuarta y la novena y así. Los conservantes, en concreto, se encasillan casi todos entre el E200 y el E299. En definitiva, los números E son solo una forma de nombrar a las sustancias para su clasificación. Por ejemplo, segun la normativa, una manzana tendría en su composición estos “aditivos” (no serían aditivos, claro): E160, E163, E253, E296, E300, E306, E460, E570 y, además, cloro.

De la moda a la quimiofobia (y el dilema de no utilizar conservantes)

Está muy bien la busqueda de una alimentación mejor. Cada dia la comunidad esta mas concienciada con la obligación de una nutrición saludable. Sin embargo, el uso de aditivos no es sinónimo de peligro para la salud. Aunque las evidencias indican que los alimentos naturales son más sanos que los ultraprocesados, esto no quiere mencionar que los aditivos hagan a un alimento mas insano.

De hecho, los conservantes en concreto tienen la misión de asegurar la salubridad alimentaria, evitando enfermedades que hasta hace unas cuantas décadas eran un dilema entre la población. A dia de hoy hemos eliminado el botulismo, la meningitis, la listeriosis, la salmonelosis… y un sinnúmero mas de problemas gástricos derivados de un tratamiento incorrecto.

También nos acepta tirar menos bienes y aprovecharlos mejor, creando llegar los alimentos a mas sitios. Eso no quiere mencionar que la comida llegue a todas partes del mundo. Pero esta claro que sin los conservantes, sería mucho mas complicado distribuirla.

Lo “natural”, “tradicional”, “bio”, “sin conservantes ni aditivos” no tiene por qué ser mas sano en sí mismo. Tampoco comer de forma segura implica comer de forma saludable, claro. Pero los conservantes nos ayudan a tener un abanico mas profundo para que podamos escoger qué queremos comer.

Aun así, la empresa maneja un sinnúmero de estratagemas para confundir al consumidor, aprovechando el temor a lo desconocido en un combate popular como “quimiofobia“. Sin embargo, hasta la fecha el uso de los conservantes nos ha traído varias mas cosas buenas que malas. Así que no es mala idea pensar en lo siguiente: todos los seres vivos, en el fondo, no somos mas que “química”, así que mas vale contrastar la información antes de caer en un temor irracional a una palabra.

Imágenes | iStock, Unsplash

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La novedad Por favor, no le quites los conservantes a mi comida fue publicada originalmente en Xataka por Santiago Campillo .


Xataka



Agradecemos a la fuente original por la información que nos ayudo a crear este articulo.

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Tags: #comida #conservantes #favor #quites

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