RoboMaster Shenzhen 2018, cuando los deportes de ingenieros reinen sobre la Tierra

RoboMaster Shenzhen 2018, cuando los deportes de especialistas reinen sobre la Tierra

La mayor fuente de frustración para el neófito que se acerca a la Fórmula 1 sucede en el tiempo hasta que toma conciencia de que esta frente a un deporte de ingenieros. De que mas allá de lo que nos gustan los relatos basados en la actuación genial del héroe, quienes mas peso tienen en los resultados de la carrera son un clan de matemáticos, informáticos e especialistas de motores que tras miles de iteraciones son capaces de añadirle una décima de velocidad, un grado mas de precisión, un punto mas de resistencia y fiabilidad al coche.

En Shenzhen, China, con la Robomaster es complicado que ocurra tal malentendido. La mayor competición de robots del planeta nace, se crea y se posiciona como un deporte para especialistas precoces, para universitarios con ganas de poner en experiencia sus conocimientos de software y robótica y de lucirlos en el concurso parido por la mayor compañia de drones del planeta, DJI. Hemos viajado hasta allá para comprender y poder contar el alcance de la competición, del espectáculo mas orgullosamente nerd de la faz de la Tierra.

Partidas fáciles, períodos de trabajo

El mecanismo por el que compiten los robots aúna componentes de los esports, del battle royale y de la reconquista de la base enemiga. Dos equipos de 5 socios en los que cada uno domina un robot distinto se enfrentan buscando incrementar el daño que se infringen el uno al otro en tiroteos con pequeñas pelotas que expulsan los androides.

Cuando uno de los robots ha sufrido bastante daño queda en suspenso su funcionamiento, siendo sólo recuperable si uno de los socios de su equipo con rol “enfermero” lo lleva a su base donde recarga energía. Otros socios del equipo tienen un funcionamiento limitado (los drones para poder usarlos en sitios con mucho público sólo se mueven por una cuerda) y el resto se mueve por la arena de combate segun los individuos del equipo los comandan. Hay un añadido de complejidad, al equivalente que los autos de Fórmula 1 se detienen para repostar, los robots se permanecen sin munición y deben acudir a recargar pelotas para continuar atacando.

Para comprender la tactica en la competición hay que partir de como se dictamina el vencedor. La base de cada equipo inicia siendo inexpugnable, sólo se le puede comenzar a inventar daño si 1° se ha eliminado a un robot contrario. Quien destruya la base enemigo primero, gana; si ninguno lo obtiene en 7 minutos, el que mas daño haya hecho en total es el vencedor.

Robots Combate Robotmaster

En este instante un robot esta atacando la base rival, defendido por vigilante que sirve en modo automático

Es por eso que los equipos tienen incentivos para ser muy defensivos (proteger mucho a cada robot y no exponerlo) sin embargo además un enorme premio si son agresivos (todos a por un robot opuesto y abrir su defensa). Los jugadores tienen una vista “en 1ª persona” de lo que ve el robot, como en los videojuegos, y su experiencia para pilotar y disparar pesa en el resultado. Entre el valor de la tactica y la ejecución individual, RoboMaster deja un espacio para valorar “al deportista” sin embargo como en la Fórmula 1 ¿hasta donde puede llegar un buen piloto si el robot opuesto es mas ágil, veloz y preciso?

Robots Accion RoboMaster

El efecto recuerda mucho a la puesta en escena de los esports. No sólo por los puestos de los jugadores, la narrativa a lo “caster” de los presentadores o la dificultad por acceder en la dinámica y comprender las claves estrategias y estratégicas de la competición. También influye el segmento de demografía al que va dirigido la RoboMaster: jóvenes muy tecnológicos, amantes a los videojuegos. No es de extrañar que la organización haya apostado mucho por Twitch como plataforma de retransmisión, la forma de representar esta “Champions League de la robótica” es el gancho para el verdadero objetivo.

Según nos explicaba Kevin On, director de comunicacion de DJI, el interes del desarrollador de drones con RoboMaster, es “promover la ingeniería y el desarrollo de software para ella como un labor fascinante para los jóvenes en China y en el mundo”. ¿No es además una cantera para que el desarrollador de drones pueda fichar talento? “No realmente no es lo primero, no lo necesitamos mucho. La visión de Frank Wang (el creador de DJI) es que quiere fomentar la iniciación en robótica, que mas jóvenes puedan probar su talento y poner en experiencia el conocimiento mas teórico que aprenden en la universidad”

Kevin On Dji Kevin On, director global de comunicaciones de DJI, nos interés en la flagship store de Shenzhen

En los comienzos de la competición participaban sólo universidades chinas, ahora cada vez mas se están abriendo a otras de todo el mundo, con la presencia en la etapa final de la edición 2018 de la Virginia Tech estadounidense y la Fukuoka University japonesa. En esta suerte de escuderías de la robótica participan alrededor de 30 estudiantes, no sólo los 5 pilotos que brillan en la arena. De hecho, es atras del layout y desarrollo de los robots donde se localizan las verdaderas estrellas.

La enorme fábrica tecnológica del planeta tiene delante de sí el desafío de una demografía cada vez mas rica que demanda salarios mas altos que en Vietnam y otros países, a la vez que la automatización de las factorías acepta tenerlas en occidente sin ampliar costes.

“Trabajamos durante 9 períodos unas 20 personas. Lo mas significativo es dedicar varias horas a la parte software de los robots y inventar varias pruebas antes de competir”. Nos lo cuenta Wenhui Chen, capitán de la “South China University of Technology”, que este año ha revalidado título. “Hemos trabajado durante nueves períodos desde que empezamos. Primero recibimos la información de los requerimientos que deben cumplir los robots para que haya un punto de partida similar para los 2 equipos, desde que los montamos, programamos y ponemos en marcha pasa mucho tiempo. Luego llega la etapa de optimizacion que es donde podrias obtener mejoría con otros equipos antes de comenzar las rondas de clasificación”

Robomaster Equipo japonés El equipo japonés tenía la actitud sin embargo no logró llegar a la final

Los foráneos en la Robomaster 2018 no acabaron de dar el salto de calidad para poder competir por el título. El equipo de Virginia Tech tenía por delante el desafío de derrotar a uno de los preferidos locales. Cuando hablé con su capitán lo hice tras la derrota, en una explanada del estadio en la que se amontonaban equipos de trabajo, estudiantes durmientes mientras otros gritan viendo a sus compañeros en la retransmisión en directo. Los robots de la China University of Mining and Technology no tuvieron piedad y los dejaron con una derrota, en todo caso, honrosa. “Todavía logramos optimizar mucho” enfoca sonriendo, “el año que llega lo volveremos a intentar”. China University of Mining and Technology a semifinales

Por una China que inventa y no sólo fabrica

DJI no nos da cifras de inversión en la RoboMaster, sin embargo a enjuiciar por el tamaño de la organización, es complicado pensar en menos que varios millones de euros. En Shenzhen se apoya la iniciativa, con promoción del evento y con la cesión del estadio, un alucinante arena que los amantes llenaron el dia de la enorme final.

Shenzhen Edificios Shenzhen

Los motivos por los que la compañia China invierte tanto y la ciudad que la vio nacer le secunda tiene que visualizar además con el tipo de compañia y el futuro que tendra confrontar el país. La enorme fábrica tecnológica del planeta tiene delante de sí el desafío de una demografía cada vez mas rica que demanda salarios mas altos que en Vietnam y otros países, a la vez que la automatización de las factorías acepta tenerlas en occidente sin ampliar costes.

Shenzhen, una ciudad practicamente inventada de la nada hace 20 años para aprovechar el enorme negocio de la vecindad con Hong Kong mientras esta continua disfrutando de la apuesta de Deng Xiaoping “un país, 2 sistemas”

Para China el tiempo del “que diseñen ellos” comienza a terminarse, además el del que “inventen ellos”. Quizás por eso se entiende la especie de veneración que se percibe por Wang Tao (Frank Wang en su nombre occidentalizado), CEO y creador de DJI, una de las escasas tecnológicas chinas que son identificadas no sólo como la líder en ventas de su categoría – los drones – sino como el mayor novedoso de la misma. Cuando en varias ocasiones hemos encargo entrevistarlo, la respuesta jamás ha dejado de ser amable, sin embargo a la vez transmitía “es que casi me estás pidiendo reunirte con el director de China”.

Shenzhen Edificios Y2 Edificios de viviendas en Shenzhen

Este cruce de caminos se ejemplifica en la propia Shenzhen, una ciudad practicamente inventada de la nada hace 20 años para aprovechar el enorme negocio de la vecindad con Hong Kong mientras esta continua disfrutando de la apuesta de Deng Xiaoping “un país, 2 sistemas”. Mientras que en la ex colonia británica la abertura y la libertad son mucho mayores, Shenzhen es mucho mas una ciudad del régimen: el internet(www) filtrado, la presencia de “laowais” muy escasa, las enormes fábricas junto a los cuarteles generales de las megacorporaciones chinas y el intento de inventar un ecosistema emprendedor.

Esta oferta de cambiar a cerebros en estrellas deportivas encaja en la suerte de patriotismo que encanta en China. Wenhui Chen, líder del que a la postre fuera ganador habló con Xataka tras el campeonato. Tímido, sereno, cuesta arrancarle las respuestas. ¿En qué te vas a gastar tu parte del premio? (los ganadores se llevaron 70000 dólares) “Bueno es un premio colectivo, lo vamos a repartir”, “ok bueno, sin embargo tu parte, ¿te vas de vacaciones, te compras un computador nuevo?”; “todavía no lo he pensado” dice apenas sonriendo. A mi me recordaba a uno de esos jugadores que aparecían en Oliver y Benji, encerrado en su mundo, perplejo al encontrarse en la circuntancia de contestar a un periodista de la otra parte del planeta que le hace preguntas que le resultan extrañas.

Wenhui Chen Y Companeros Captain Of The South China University Of Technology Wenhui Chen, capitán de la South China University of Technology, en el centro junto a los otros 2 subcapitanes Zeling Yang y Junpeng Xuan

Se sueltan sus compañeros – Zeling Yang y Junpeng Xuan – algo mas cuando contamos de robots y partidas. “En las semifinales estuvimos realmente bien” enfoca Yang , que ostenta el puesto de 2° del equipo. Y es cierto que lo estuvieron, en ese instante protagonizaron uno de los instantes álgidos de la competición. Servidor, que aún se esta iniciando en saber apreciar un buen partido de RoboMaster, se lo pasó realmente bien al comenzar a comprender la tactica desplegada y como la mayor agilidad de las unidades del equipo ganador le admitieron desplegar el combate “todos a una y te rodeamos y eliminamos sin embargo si no lo conseguimos tenemos la velocidad de retirarnos a tiempo”. Os dejo un vídeo en que se muestra un final de partido épico desde el público.

Todavía no estoy seguro de si esta especie de ingeniería espectáculo va a ser apto de lograr los objetivos marcados por DJI, mi próximo objetivo sería hablar con mas jugadores y además preguntar algo mas a los organizadores.

Apostar por ganar, estar organizado para la derrota

“¿No tenéis temor de que otra compañia China os haga lo que tantas industrias chinas están creando a compañías innovadoras de otras parte del mundo: un prototipo parecido, quizas no tan bueno, sin embargo si lo bastante para que el cliente lo compre si vale mucho menos?” Kevin On se defiende, “ya tenemos drones muy baratos como el Tello, somos muy competitivos para el valor que ofrecemos y tenemos la tactica de sólo anunciar cuando tenemos algo realmente innovador”.

El director de comunicacion de DJI no lo dice, sin embargo lo cierto es que su compañia además de el lado novedoso tiene unos costos de fabricación contenidos. No es imposible, sin embargo tampoco parece posible que le ocurra como a GoPro y la oleada de creadores chinos que ha bajado el punto de valor en la categoría de marcas de acción. Por el acceso sus enormes competidores, la francesa Parrot y la además china Yunnec, han tenido que acometer despidos significativos en sus unidades de drones. En Estados Unidos 3dRobotics y la propia GoPro tampoco han obtenido levantar el vuelo en la categoría. Hoy por hoy DJI es un sinónimo de drones.

Como la 1ª vez que estuve en un concurso enorme de LOL, alguien tan del siglo XX como un servidor no deja de tener una sensación de extrañeza ante el fervor de un deporte con máquinas y juegos de por medio

Es por eso que le trasladamos varias de las preocupaciones de la categoría. ¿No temen el uso militar o para la supervisión extensiva de ciudadanos, la preocupación de Estados Unidos de la privacidad de los documentos siendo una compañia china con una brutal cuota de comercio en Norteamérica? “Nosotros hacemos drones para la paz, no están diseñados para el uso militar. No logramos garantizar el uso que le van a dar los clientes, sin embargo no es un producto para el ejército” “En privacidad tenemos modos en local y por supuesto certificamos que los documentos no se acceden por terceros” Apunta Kevin On, que no se mueve un milímetro del discurso oficial que como director de comunicacion de DJI ha esquematizado él mismo.

Cuando eres el líder de la categoría y casi todos huevos están puestos en ese cesto, disfrutas cuando ésta sube sin embargo además cargas con el peso de la imagen pública de la misma. En DJI señalan casos como el del bañista rescatado gracias a un drone; ese mismo ejemplo puede ser aprovechado como muestra de que un drone te puede descubrir y, con el software atras adecuado, reconocer a cientos de metros.

A pesar de que los resultados de la RoboMaster no invitan al optimismo para occidente, puedo subrayar que en una partida para la prensa en los cuarteles de DJI, el equipo “austríaco-español” obtuvó una clara victoria frente a un cuadro oriental que mordió el polvo. Universidades españolas: hay esperanza

Por todo este debate me interesaba hablar con el capitán de la facultad estadounidense presente en el evento, la de Virginia. Nuestro interlocutor cumple el estereotipo de chino-americano: bueno en matemáticas e ingeniería, estaba en su salsa en una competición como RoboMaster. Resultad menos tímido, el que con mas facilidad nos cuenta y nos explica. “¿Cual es mi proyecto de futuro cuando sea ingeniero? Quiero ser profesor y educar robótica a los chicos para que sepan todo lo que van a ser capaces de hacer”

En su partido de eliminación, los estadounidenses mostraron cierto voluntarismo, sin embargo a la postre fueron aplastados por los asiáticos. “Algo que sugiero a las universidades que quieran participar es tener alguien que hable chino. Al menos estos años la documentación en su lenguaje estaba habilitada 2 semanas antes que en inglés, eso te da mejoría en el desarrollo”. A pesar de que los resultados de la RoboMaster no invitan al optimismo para occidente, puedo subrayar que en una partida para la prensa en los cuarteles de DJI, el equipo “austríaco-español” obtuvó una clara victoria frente a un cuadro oriental que mordió el polvo. Universidades españolas: hay esperanza.

Yo quiero diseñar el traje de Ironman

El dia de la final nos pegamos al público. Si bien los días previos, con las eliminatorias, había mas calma y lugares vacíos en las gradas, llegado el instante de la verdad la afición de Shenzhen respondió en suma y pasión desplegada en las gradas. Como la 1ª vez que estuve en un concurso enorme de LOL, alguien tan del siglo XX como un servidor no deja de tener una sensación de extrañeza ante el fervor de un deporte con máquinas y juegos de por medio.

DJI parece que va a tener paciencia. “Nuestros planes con RoboMaster es que sea cada vez mas mundial y que sea sostenible económicamente”

Quizás de ahí surja mi escepticismo, creo que faltan varios años para que deportes electrónicos (¿o deberíamos considerar RoboMaster como un deporte robótico?) puedan contar con la gente crítica bastante para acercarse a los tradicionales. A pesar de las cifras que circulan – varias veces comparando visualizaciones planetarias en Twitch con las no tan comparables de audiencia local en televisión – el evento de DJI no es la excepción y aún tiene ese punto de extrañeza en enorme parte de la comunidad local. Como me dijeron algunos residentes en la ciudad, “la expectación en la ciudad no tiene ni punto de comparación con cuando llega un enorme equipo de fútbol o un cantante famoso”.

DJI parece que va a tener paciencia. “Nuestros planes con RoboMaster es que sea cada vez mas mundial y que sea sostenible económicamente”. Para lo 2° se quieren ayudar en patrocinadores – banca, consumo, otras tecnológicas chinas – y para lo 1° “bueno, por eso estáis invitados a venir” enfoca Shuo Yang, project manager del evento. Alumnos y profesores universitarios que leéis Xataka: alguien quiere seduciros.

“Lo mas complicado es que cuesta mucho sacrificio sostener al equipo tanto tiempo junto con un mismo objetivo, hay varios instantes de frustración, los chavales tienen presión por los exámenes y las notas, a veces son poco constantes en sus compromisos”. ¡Y esto lo dice una de las capitanas del equipo japonés! “Otro factor en lograr los recursos, hay costos de viajes por ejemplo” plantea de forma pragmática el capitán del equipo norteamericano. “Nosotros además necesitamos patrocinadores”

A partir de que conseguimos hablar con la capitana de los japoneses, era atrayente que pese a que se mantenía una patente totalidad de chicos, la presencia de chicas en los equipos era significativa, por encima del ratio de analisis en varias ramas STEM. O la ingeniería pura esta logrando romper la desigualdad tan marcada o el cambio esta tomando cuerpo en China por la vía de cambiar la disciplina en algo no sólo prestigioso en la comunidad o con sueldos mas altos que otros empleos, sino algo atractivo, cool, de la que salen una suerte de precoces estrellas mediáticas.

Robomaster Entrega Premios

Acaba la final y se apagan las luces en el Shenzhen Arena. Gana la South China University of Technology, la favorita, la anterior ganadora que excede a la además china Northeastern University. Vamos a entrevistar a los lideres que provienen de hacerse la enorme foto, recibir el premio – 500000 yuanes, unos 60000 euros – y ser agasajados como jamás habían sido uno de industriales, un informatico y un gamer de juegos (bueno, estos quizas sí). Les hago la misma pregunta que hice a otros integrantes de la RoboMaster, qué meta quieren lograr en el planeta de la robótica:

“Yo quiero indicar a la anterior generación china que los jóvenes además somos trabajadores y vamos a obtener al país adelante” enfoca el líder del equipo ganador chino.

Robomaster Harimori Japones El diseñador de robots del equipo japonés

Sonrío al recordar lo que me respondieron el capitán estadounidense y el director de layout de robots del equipo japonés. “Quiero dar clases para que los chicos amen la robótica” dijo el primero; Haramori tras la derrota y ya pensando en el viaje de vuelta a Fukuoka me respondía con la cara de quien hace una confesión sincera “Yo lo que realmente quiero es edificar el traje de Iron man”

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La novedad RoboMaster Shenzhen 2018, cuando los deportes de especialistas reinen sobre la Tierra fue publicada originalmente en Xataka por Antonio Ortiz .


Xataka

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