‘Thor: Ragnarok’, una comedia superheroica que funciona mejor cuanto más se aleja del canon Marvel

Thorragnarok1

Antes de la proyección de ‘Thor: Ragnarok’ comenté a un compañero que, pese a las buenas críticas generales, comenzaban a percibirse varias tímidas voces discordantes (todo esto antes de la venida de las primeras críticas oficiales, claro) que afirmaban que el conjunto no era para tanto. Eso es el humor“, me dijo. “Al fan puro todo esto del humor le pone de los nervios“.

Durante los créditos iniciales, no pude eludir acordarme de cómo, en efecto, dos de mis películas favoritas Marvel® iban bien cargadas de humor y habían sido recibidas con ciertas reticencias. Por una parte, la mayúscula ‘Iron Man 3’, toda una deliciosa deconstrucción de la mitología de Tony Stark. Por otra, la algo mas apreciada por los fans (porque es un héroe menor y porque su humor es menos corrosivo) ‘Ant-Man’. Tragué saliva.

Habrá a quien le parezca bien (servidor) o mal (esa masa indescriptible que afirma que las historias de adolescentes con picaduras de arañas radioactivas hay que tratarlas con toda gravedad), sin embargo ‘Thor: Ragnarok’ es una comedia.

Pese a sus inevitables instantes de épica marca de la casa, ‘Thor: Ragnarok’ maneja todas las zombies a su disposición (de la parodia de los tópicos superheroicos a la plasmación literal de lo que sirve en los cómics) para dotar de ligereza a su aventura. Y por el acceso no se olvida de procesar además como película superheroica al uso, lo que le da entidad en el Universo Marvel® y, a la vez, fastidia alguno de sus logros.

En ‘Guardianes de la Galaxia’, que son space-operas con humor, sin embargo esencialmente no dejan de ser space-operas (cuando decides que el villano es un mundo viviente, no hay marcha atrás), la química entre los protagonistas (que no necesariamente son paródicos) es lo que genera chistes. Los contrastes entre físicos y personalidades dispares es fuente de humor, sin embargo no hay mas que visualizar los arcos narrativos de cada uno de ellos, sus trasfondos dramáticos, para visualizar que, esencialmente, están tratados como protagonistas serios.

Eso no sucede en ‘Thor: Ragnarok’. De forma no tan obvia como en los 2 tronchantes cortos de Team Thor, que ya eran directamente pura sitcom, sin embargo esta claro que Taika Waititi no esta muy por la tarea de respetar la épica y grandeza de los dioses nórdicos con la pompa y grandilocuencia con la que abordaron el tema Kenneth Branagh y Alan Taylor en las preliminares entregas.

Aquí el eterno contraste entre la naturaleza divina / alienígena del Dios del Trueno y el enfoque mundano con el que se contemplan sus aventuras es el engranaje de una comedia con un ritmo estupendo. Por eso las charlas entre Thor y Hulk parecen las de 2 críos perpetuamente enfurruñados, como lo son además las discusiones entre Thor y Loki. Son semidioses, sí, sin embargo contemplan el universo como los chicos malcriados que, posiblemente, seríamos todos si tuviéramos un poder inconcebible en nuestras manos.

cartel Thor Ragnarok

El encargado de esa ligereza es Taika Waititi, que aplica a ‘Thor Ragnarok’ -con las inevitables restricciones- un enfoque cómico paralelo al que le dio a los mitos vampíricos en ‘Lo que hacemos en las sombras’. Aquí despoja a los héroes Marvel® de su gravedad y hace que la circuntancia desborde inclusive sus poderes, pese a los intentos de los protagonistas de sostener la compostura (la ridiculez de un Chris Hemsworth cuando se pone engolado y digno, por ejemplo, frente a la Valkiria, es fundamentalmente significativo).

Dame mas comedia, Marvel

La oferta de Waititi, de este modo, sirve preferible cuando es consciente de sus puntos fuertes. Cuando los actores improvisan o se dejan llevar por lo ridículo de las situaciones (como Hemsworth en el prodigioso arranque, un apabullante Jeff Goldblum que se come cada una de sus escenas, o el propio Waititi dando hilarante voz aflautada al corpulento alienígena Korg) es cuando la película respira y localiza una personalidad.

‘Thor: Ragnarok’ sirve preferible cuando se entrega sin titubeos a la comedia y deja a sus actores improvisar.

Y así, cuando el resto de los aspectos de la película le dan la mano a ese desenfado, la película localiza una zona por explotar y sabe sacarle partido. Son los instantes en los que el layout de los escenarios rinde tributo al genio Jack Kirby. O cuando la película se olvida de guiños de cara a la galería (¿’Inmigrant Song’ de Led Zeppelin para acompañar una lucha a estas alturas?… parece que los Awesome Mix de ‘Guardianes de la Galaxia’ hicieron mas daño del que creíamos) y deja paso en su banda sonora a las delirantes composiciones tecnopop del enorme Mark Mothersbaugh, totalmente disociativa del resto de las producciones Marvel.

Por contra, cuando la película siente la obligación de complacer a quienes exploran un espectáculo Marvel® afín al resto adquiere un tono algo tibio, y del que no sale con tanta solvencia como las ‘Guardians of the Galaxy’, que llegaron su personalidad tanto en sus instantes propios de James Gunn como en los money shots de guantazos. Es el fundamento por el que Cate Blanchett da pie a una estupenda villana que, sin embargo, se siente algo desaprovechada. Algo parecido (aunque no tan acentuado) sucede con la Valquiria de Tessa Thompson, un buen contraste para Thor que merecía mas interés y mas humor.

Thorragnarok2

También pasa con las secuencias de acción: la unica que no se percibe como algo ya visto en otras películas Marvel® es el 1° impacto de Thor y Hulk en el coliseo, exactamente porque entre sus rendijas se desliza buena parte del humor que caracterizará al resto de la película. El peso de la identidad de Marvel® y las necesarias concesiones al arco global de ‘Infinity War’ (Thor es un Vengador, al fin y al cabo) resienten algo el ritmo y el tono.

Pero son problemas menores en un conjunto no solo superior a las otras películas de Thor, que se dicen entre lo peor de Marvel, sino inclusive superior a los instantes mas bajos de las películas colectivas de los Vengadores. Solo le hace falta un diminuto empuje para abrazar sin temor la estética de pop sicodélico que proclama el genial cartel y convertirse en una comedia superheroica con todas las de la ley. ¿Nuestra propuesta? Que Taikiki reciba un protagonista menor, como Ant-Man, donde no tenga que alarmarse por el qué dirán.

Hay un instante en ‘Thor: Ragnarok’ en el que se pone en pie un improvisado clan en el que figuran una Valkiria y Hulk. A ellos se podría sumar, en diferido, un ‘Doctor Strange’ que protagoniza una de las secuencias mas entretenidas y desenfadadas de la película.

Tendríamos así una curiosa reformulación de uno de los grupos mas extraños de la historia del Universo Marvel, los Defensores (los auténticos, no los de Netflix). Quizás ese es el espíritu que Taikiki razones buscar: extravagancia, contrastes y nada de temor al ridículo. ‘Thor: Ragnarok’ no es perfecta, sin embargo es un genial paso en esa dirección.

En Xataka | Cómo visualizar todas las pelis y series de Los Vengadores en orden cronológico

También te recomendamos

Sí,'Spider-Man: Homecoming' es el retorno del auténtico Trepamuros

Spidey sobrevuela un helicóptero en este nuevo clip único de Spider-Man: Homecoming

La tradición musical hecha artefacto para juglares del siglo XXI


La novedad ‘Thor: Ragnarok’, una comedia superheroica que sirve preferible cuanto mas se aleja del canon Marvel® fue publicada originalmente en Xataka por John Tones .


Xataka



Agradecemos a la fuente original por la información que nos ayudo a crear este articulo.

También puedes revisar estas noticias relacionadas.

Tags: #aleja #Canon #comedia #Cuánto #funciona #Marvel #más #mejor #Ragnarok #superheroica #THOR

Deja un comentario

Author: 
    author